Fuerte diagnóstico del gobierno bonaerense sobre Bahía Blanca tras el trágico temporal: “Hay que reconstruir la ciudad”

Las lluvias torrenciales que comenzaron ayer por la madrugada en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca provocaron una catástrofe natural casi sin precedentes. Hasta el momento se contabilizan 10 muertos, 1128 evacuados y pérdidas incalculables.

El gobierno bonaerense calificó el fenómeno como una tragedia. Todas las actividades fueron canceladas y en el lugar se encuentran la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, el ministro de Defensa, Luis Petri, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

El temporal provocó el anegamiento de calles y el desborde de los dos arroyos que pasan por la ciudad de Bahía Blanca, el Napostá y el Madonado.

En el caso del canal Maldonado, la crecida del agua provocó la ruptura de varios de los puentes que permiten el cruce de un sector a otro de la ciudad, complicando el paso.
En el día después, la gente en la calle intenta ver qué quedó sano en sus vehículos, trata de ponerlos en marcha o arrastrarlos con la ayuda de otros autos para acercarlos a sus hogares.

Muchos vecinos sacan a la calle muebles y pertenencias de sus viviendas para poder limpiarlos y chequear qué quedó en pie, mientras la ciudad continúa sin suministro de agua potable ni de energía eléctrica. En cuanto a las comunicaciones móviles, datos en el celular e internet tienen señal intermitente.

Las fuerzas federales están trabajando en la zona, tanto el Ejército, Gendarmería, Prefectura y Policía Federal, como el personal de Bomberos y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, junto a rescatistas que llegaron en las últimas horas desde la ciudad de La Plata.