Estados Unidos oficializó una nueva medida para ampliar temporalmente la importación de carne vacuna con el objetivo de aumentar la oferta y contener los precios internos. Sin embargo, la Argentina quedó afuera del beneficio debido a que ya cuenta con una cuota preferencial para ingresar al mercado estadounidense.
El presidente Donald Trump firmó una proclamación que habilita el ingreso de hasta 300.000 toneladas de carne vacuna sin aranceles durante 90 días, a partir del 1° de septiembre. El esquema permitirá importar hasta 100.000 toneladas mensuales y estará destinado exclusivamente a cortes magros que serán utilizados para elaborar carne molida.
La decisión de la Casa Blanca responde a la preocupación por el abastecimiento y el fuerte aumento de los precios de la carne en Estados Unidos. El rodeo bovino norteamericano se encuentra en uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas y la producción de carne vacuna estadounidense podría caer cerca de un 4% respecto de 2025, según las proyecciones citadas por la administración Trump.

